El examen clínico en la era de las tecnologías de avanzada.

El examen clínico en la era de las tecnologías de avanzada no debe ser obviado. La clínica será por mucho tiempo la madre de la medicina.

Con la era de la tecnología las ciencias médicas quedaron también atrapadas en ese mundo fascinante y casi exacto. Los exámenes complementarios y las tan complejas como certeras técnicas de investigación han ido desplazando esa relación especial médico-paciente.

En la antigüedad solo las manos, los órganos de los sentidos y la intuición del médico eran los encargados de hacer el diagnóstico. A partir de ello se indicaba el tratamiento según las condiciones y el momento del desarrollo de la humanidad.

El examen clínico en la era de las tecnologías de avanzada. Rescatar la relación médico-paciente

Es muy frecuente encontrar en nuestros días una consulta médica donde el médico apenas habla con el paciente, mucho menos lo explora. Las manos, el esfigmomanómetro, el estetoscopio y un Esteto de Pinard eran las armas con las que contaba. En su maletín cargaba los instrumentos, con las manos y su conocimiento, salvaba vidas.

Es muy evidente y probado está que la era moderna ha acelerado el proceso diagnóstico-tratamiento-evolución satisfactoria. No se trata de renegar de los avances que ahora permiten diagnósticos rápidos, exactos y profundos. No obstante no debe olvidarse el examen clínico.

Hay que tener en cuenta que conjuntamente con esta revolución tecnológica que cada vez sorprende más surgió un término que devuelve a su lugar al examen clínico puro: la laboratoriopatía.

Este término es utilizado por los médicos cuando un examen complementario resulta diferente a lo esperado pues los síntomas y hallazgos físicos apuntan en otros sentidos. Entonces ocurre un conflicto y para develar la realidad hay que conciliar, realizar juntas médicas, repetir los exámenes, en fin.

Los equipos son hechos y manipulados por el hombre, así como el software de muchos de ellos.

Cada día surgen nuevos equipos que permiten penetrar hasta lo más profundo del ser humano gracias a la nanotecnología. Actualmente se ha probado un elemento de tamaño molecular que podría viajar por el torrente sanguíneo y enviar información ultraexacta.

Una cápsula que contiene una mini cámara es tragada con un poco de agua y puede sustituir la tan engorrosa endoscopia digestiva. Viaja por el sistema digestivo y envía información que es analizada por el especialista en un monitor en tiempo real.

Examen clínico y tecnología deben sumarse

Sin embargo recordar siempre el origen y la esencia del diagnóstico de las enfermedades es muy saludable. El examen clínico debe ser realizado siempre aun cuando el paciente sea sometido después a una resonancia magnética nuclear o cualquier otro proceder de avanzada.

Debe optarse por retomar muy en serio el examen clínico, la relación médico-paciente, la entrevista médica. Estos aspectos además estrechan el lazo entre las dos partes y este es ya parte del tratamiento. De una buena relación entre el médico y el paciente dependerá una buena parte de la recuperación del enfermo.

El examen clínico en la era de las tecnologías de avanzada.

No significa que renunciemos a la sofisticación y mejora de los exámenes complementarios, si no que a lo que siempre existió se sume la tecnología en el campo de la medicina. Si somos conscientes durante el proceso de entrevista y examen clínico, será mucho más útil y racional el uso de las nuevas técnicas que no por ello son inocuas.

Sugerencia

El médico debe siempre mirar, tocar, hablar al paciente, con ello obtendrá más del 50% del diagnóstico. Entonces y como complemento tal como su nombre indica, se ayudará prescribiendo tal o cual examen para confirmar el diagnóstico presuntivo o descartarlo. Este método resultara en una mejoría de las relaciones humanas y ahorro en gastos por concepto de exámenes que muchas veces resultan innecesarios.

 

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